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Un año atrás la ONU emitió un informe en el que calificaba a la industria de la moda como la segunda más contaminante del mundo. Siguiendo las cifras que se comparten en el estudio, se utilizan 7500 litros de agua para hacer unos pantalones vaqueros,  se gastan 93 billones de metros cúbicos de agua al año para fabricar las prendas, la industria produce el 20% de los desechos en aguas residuales y el creciente modelo de “fast fashion” que tenemos instaurado en la sociedad ha hecho que la producción de moda se duplique desde el 2000 al 2014.

Ante este alarmante estudio muchos de los gigantes de la moda han tomado medidas, y han empezado a instaurar políticas y líneas de negocio basadas en la sostenibilidad. Tal es el compromiso que a finales de agosto de 2019, se firmó en Biarritz el Fashion Pact en el que más de 60 grandes marcas de moda, se comprometieron a trabajar por la sostenibilidad de la industria de la moda en un futuro muy próximo.

Aunque bien es cierto que algunas marcas se habían adelantado a este plan. Por ejemplo, el grupo INDITEX en 2017 lanzó lo que denominan JOIN LIFE, este proyecto se basa en la sostenibilidad en la producción de las prendas basándose en auditorias sociales, evaluaciones medioambientales (auditando a fábricas de procesos húmedos, como tinturas, estampaciones, lavanderías, etc.), así  como el uso de fibras sostenibles, procesos con reducciones de agua o la utilización de energía proveniente fuentes renovables. Según los datos que comparte INDITEX, en 2017 etiquetaron más de 73 millones de prendas con JOIN LIFE.

Otro gigante del Retail Español como MANGO, también sacó su apuesta sostenible en 2017 de la mano del proyecto SECOND CHANCES. Esta iniciativa se basa en la recolección de las prendas usadas en contenedores ubicados en sus tiendas para clasificarlas y darles una nueva vida, ya sea reutilizándolas, reciclándolas para convertirlas en nueva materia prima, etc. La firma tiene más de 90 contenedores repartidos entre sus tiendas.

Este tipo de iniciativas son cada vez más frecuentes entre los grandes retailers de la moda, por lo que la sostenibilidad en el mundo de la moda cada vez está más cerca y parece que ha venido para quedarse.